jueves, 27 de septiembre de 2007

Ser Borges














Empecé a escribir cuando tenía seis o
siete años. Trataba de imitar a clásicos españoles
como Cervantes. Había compuesto
en un inglés muy malo una especie de
manual de mitología griega, sin duda plagiado
de Lemprière. Ésa puede haber sido
mi primera incursión literaria. Mi primer
cuento fue una historia bastante absurda
a la manera de Cervantes, un relato anacrónico
llamado “La visera fatal”. Estas
cosas las escribía muy prolijamente en
cuadernos escolares. Mi padre nunca interfirió.
Quería que yo cometiera mis propios
errores, y una vez dijo: “Los hijos educan
a sus padres, y no al revés”. A los
nueve años traduje “El príncipe feliz” de
Osear Wilde, que fue publicado en “El
País”, uno de los diarios de Buenos Aires.
Como la traducción estaba firmada simplemente
“Jorge Borges”, la gente supuso
que era obra de mi padre.

-x-x-

Tras un largo eclipse, Bustos tomó de nuevo la pluma
y en 1967 sacó sus Crónicas, artículos
sobre artistas imaginarios de una modernidad
extravagante –arquitectos, escultores,
pintores, gastrónomos, poetas, novelistas,
modistos– escritos por un crítico fervientemente
moderno. Tanto el autor como los
personajes de sus artículos son tontos, y no
es fácil saber quién engaña a quién. El libro
tiene esta dedicatoria: “A esos tres grandes
olvidados: Picasso, Joyce, Le Corbusier”.
También el estilo es una parodia. Bustos
utiliza una jerga periodística literaria que
abunda en neologismos, vocabulario pedante,
lugares comunes, metáforas estrafalarias,
incongruencias y pomposidades.


Autobiografía
1899–1970
Jorge Luis Borges
con Norman Thomas di Giovanni
Traduccion de Marcial Souto y Norman
Thomas di Giovanni
El Ateneo, Buenos Aires, 1999
Título Original:
Autobiographical Essay, 1970

Mas extractos de la autobiografìa: aquí

CRONICAS DE BUSTOS DOMECQ
Autor: BORGES, JORGE LUIS | BIOY CASARES, ADOLFO
Editorial: OCEANO
ISBN:84-494-0822-9
156 páginas

2 comentarios:

dIEGO / SUEÑOS A PILA dijo...

Hola Cesar. No habrá sido fácil Ser Borges ¿no?. Ese mundo interior que en todos es enorme, me imagino en él.
Muchos saludos desde Córdoba.

Cesar dijo...

Gracias diego por tu comentario. coincido totalmente.
Es mas, ultimamente este obsesionado con esa idea de que escribir es "ser otro". Y en eso creo que Borges era un maestro, vease por ejemplo el que para él era su mejor cuento: "EL sur".